domingo, 10 de abril de 2011

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO


                     LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
La segunda venida de Cristo es la bienaventurada del Evangelio. La venida del Salvador será literal, personal, visible y de alcance mundial.

Cuando regrese, los justos muertos resucitarán y junto con los justos vivos serán glorificados y llevados al cielo, pero los ímpios morirán. 
 

El hecho de que la mayor parte de las profecías esté alcanzando su pleno cumplimiento, unido a las presentes condiciones del mundo, nos indica que la venida de Cristo es inminente.

El momento cuando ocurrirá este acontecimiento no ha sido revelado, y por lo tanto se nos exhorta a estar preparados en todo tiempo.













sábado, 9 de abril de 2011

EL MINISTERIO DE CRISTO EN EL SANTUARIO CELESTIAL


             EL MINISTRIO DE CRISTO EN EL SANTUARIO CELESTIAL

Hay un Santuario en el cielo, el verdadero tabernáculo que el Señorerigió y no el hombre. En él Cristo ministra en nuestro favor, para poner a disposición de los creyentes los beneficios de su sacrificio expiatoria ofrecido una vez y para siempre en la cruz.
Llegó a ser nuestro Sumo Sacerdote y comenzó su ministrio intercesor en ocasión de su ascensión,
En 1844, al concluir el periodo profético de los 2300 días, entró en el segundo y último aspecto de su ministerio expiatorio. Esta obra es un juicio investigador que forma parte de la eliminación definitiva del pecado, representada por la purificación del antiguo santuario judio en el día de la expiación.
En el servicio simbólico, el santuario se purifica mediante la sangre de los sacrificios de animales, pero las cosas celestiales se purificaban mediante el perfecto sacrificio de la sangre de Jesús.
El juicio investigador pone de manifiesto frente a las inteligencias celestiales quiénes de entre los muertos duermen en Cristo y por lo tanto se los considerarán dignos, en el, participar de la primera resurrección. 

También aclara quiénes están morando en Cristo entre los que viven, guardando los mandamientos de Dios y la fe de Jesús y por lo tanto estarán listos en él, para ser trasladados a su reino eterno.


Este juicio vindica la justicia de Dios al salvar los que creen en Jesús . Declara que los que permanecieron leales a Dios recibirán el reino. La conclusión de este ministerio de Cristo señalará el fin del tiempo de prueba, otorgando a los seres humanos ante su segunda venida.














                        

EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA


                
                       EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

El matrimonio fue establecido por Dios en el Edén y confirmado por Jesús, para que fuera una unión por toda la vida entre un hombre y una mujer en amante compañerismo.
Para el cristiano el matrimonio es un compromiso a la vez con Dios y con su cónyuge y este paso deberian darlo sólo personas que participan de la misma fe. 
 


El amor mutuo, el honor, el respeto y la responsabilidad, son la trama y la urdimbre de esta relación que deberia reflejar el amor, la santidad, la intimidad y la perdualidad de la relación que exíste entre Cristo y su iglesia.

Con respecto al divorcio, a menos que sea por causa de fornicación y se casa con otro, comete adulterio.
Aunque algunas relaciones familiares están lejos de ser ideales, los socios en la relación matrimoniales que se consagran plenamente el uno al otro en Cristo pueden lograr una amorosa unidad gracias a la dirección del Espíritu y al amante cuidado de la iglesia.

Dios bendice la familia y es su propósito que sus miembros se ayuden mutuamente hasta alcanzar la plena madurez. 

Los padres deben criar a sus hijos para que amen y obedezcan al Señor. Mediante el precepto y el ejemplo deberan enseñarles que Cristo disciplina amorosamente, que siempre es tierno y que se preocupa por sus criaturas y que quiere que lleguen a ser miembros de su cuerpo, la familia de Dios . Un creciente acercamiento familiar es uno de los rasgos característicos del último mensaje evangélico.
                                           

viernes, 8 de abril de 2011

LA CONDUCTA CRISTIANA


     






                         


LA CONDUCTA CRISTIANA

Se nos invita a ser gente piadosa que piensa, siente y obra en armonía con los principios del cielo. Para que el Espíritu vuelva a crear en nosotyros el carácter de nuestro Señor, participamos solamente de lo queproduce pureza, salud y gozo cristiano en nuestra vida.

Esto significa que nuestras recreaciones y entretenimientos estarán en armonía con las más elevadas normas de gusto y belleza cristianos. Si bien reconocemos diferencias culturales, nuestra vestimenta deberia ser sencilla, modesta y pulcra como corresponde a aquellos cuya verddera belleza no consiste en el adorno exterior, sino en el inmarcesible ornamento de un espíritu apacible y tranquilo .
Significa también que puesto que nuestros cuerpos son el templo del Espíritu Santo, debemos cuidarlos inteligentemente.
Junto con prácticas ejercicios adecuados y descansar, debemos adoptar un régimen alimentario lo más saludable posible y abstenernos de alimentos impuros identificados como tales en las Escrituras. 
 
Puesto que las bebidas alcoholicas, el tabáco y el empleo irresponsable de drogas y narcóticos son dañinos para nuestros cuerpos, también nos abstendremos de ellos.
En cambio, nos dedicaremos en armonía con la disciplina de Cristo, quien quiere que gocemos de salud, de alegria y de todo lo bueno.









LA MAYORDOMIA


                                  
                                             LA MAYORDOMIA

Somos mayordomos de Dios, a quienes él ha confiado tiempo y oportunidades, capacidades y posesiones y las bendiciones de la tierra y sus recursos. Somos responsables ante él por su empleo adecuado.
Reconocemos que Dios es dueño de todo mediante nuestro fiel servicio a él y a nuestros semejantes, y al devolver los diezmos y al dar ofrendas para la proclamación de su Evangelio y para el sostén y desarrollo de su iglesia. 
 
La mayordomia es un privilegio que Dios nos ha concedido para que crezcamos en amor y para que logremos la victoria sobre el egoísmo y la codícia.
El mayordomo fiel se recocija por las bendiciones que reciben los demás como fruto de su fidelidad.

jueves, 7 de abril de 2011

LOS MANDAMIENTOS DE DIOS


          Los Mandamientos de Dios


Dios en su infinita misericordia nos envía a su Hijo para darnos la posibilidad de la salvación. Cristo padeció, murió y resucitó por nosotros, con ello, nos obtuvo la redención. Con el fin de continuar su obra redentora, funda la Iglesia, que es la designada por Él como guardiana de los medios de salvación.

Escogió a los apóstoles para que gobernaran la Iglesia y les transmitió sus poderes. Les dijo: “Lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”. Mt. 19,16.

Los poderes que Cristo le transmitió a los apóstoles son:


Enseñar con autoridad la doctrina de Cristo. Por ello, siempre debemos estar atentos a lo que el Magisterio nos dice. La Iglesia nos va enseñando el camino a seguir para obtener la salvación.


Santificar  para salvación. Todos tenemos necesidad de la gracia para salvarnos, solos no podemos, por tanto, no podemos rechazar esta función.


Gobernar mediante leyes que obligan en conciencia. Siempre debemos obedecer al Magisterio en cuestiones de fe. Por esta autoridad que le viene del mismo Jesucristo, la Iglesia puede y debe promulgar leyes que ayuden a los fieles en su camino hacia la Casa del Padre.

La Iglesia tiene un doble fin:
Un fin último que es la gloria de Dios


Un fin próximo, la salvación de los hombres.

La Iglesia, como Maestra que es, para cumplir con su misión da normas para ayudar a los cristianos a cumplir y vivir mejor los mandatos de Dios. Entre estas leyes o normas se encuentran los Mandamientos de Dios. Todas las personas que pertenecen a ella están obligadas a cumplir con ellos.

Los mandamientos de la Ley de Dios son inmutables, no pueden cambiar por estar basados en la naturaleza humana, obligan todas las personas, pues están inscritos en la conciencia.

El carácter obligatorio de las leyes positivas promulgadas por la autoridad  tienen como fin garantizar a los fieles el mínimo indispensable en el espíritu de oración y en el esfuerzo moral.

y así ayudarles a participar activamente en la vida de la Iglesia, a cumplir sus deberes con Cristo y beneficiarse de los dones de salvación que Él nos entregó.

EL SABADO


                              
                   EL SABADO


El benéfico Creador descansó el septimo día, después de los seis días de la Creación, e instruyó el sábado para todos los hombres como un monumento de la Creación.
El cuarto mandamiento de la inmutable ley de Dios requiere la observancia del séptimo día como día de reposo, culto y ministerio,
en armonia con las enseñanzas y la práctica de Jesús, el Señor del sábado.
El sábado es un día de deliciosa comunión con Dios y con nuestros hermanos . Es un símbolo de nuestra redención en Cristo, una señal de santificación, una demostración de nuestro futuro eterno en el reino de Dios.
El sábado es la señal perpetua de Dios del pacto eterno entre él y su pueblo. La gozosa observancia de este tiempo sagrado de tarde a tarde, de puesta de sol a puesta de sol, es una celebración de la obra creadora y redentora de Dios.


Jesús y los diez mandamientos
  La imagen ubica a Jesús señalando a un almanaque con una ilustración de los diez mandamientos, especificamente Jesús señala el séptimo día de la semana en el calendario

Muéstrame, Señor, el camino de tus preceptos, y yo los cumpliré a la perfección.
Instrúyeme, para que observe tu ley y la cumpla de todo corazón.
Condúceme por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo puesta mi alegría.
Inclina mi corazón hacia tus prescripciones y no hacia la codicia.
Aparta mi vista de las cosas vanas; vivifícame con tu palabra.
Yo deseo tus mandamientos: vivifícame por tu justicia.

Salmo 119,33-37.40.

Sí, es verdad, el Señor nos ha concedido abundantes gracias y la luz de su Espíritu ha iluminado a muchos testigos. Estos han demostrado que todo se puede alcanzar orando, cuando sabemos obedecer con confianza y humildad al mandamiento divino del amor y adherirnos al anhelo de Cristo por la unidad de todos sus discípulos. 

 






LA LEY DE DIOS



                                                                  
                                 LA LEY DE DIOS

Los grandes principios de la ley de Dios están incorporados en los Diez mandamientos y ejemplificados en la vida de Cristo. Expresan el amor , la voluntad y el propósito de Dios con respecto a la conducta y a las relaciones humanas y están en vigencia para todos los seres humanos detodas las epocas. Estos preceptos constituyen la base del pacto de Dios con su pueblo y la norma del juicio divino.

Por medio de la obra del Espíritu Santo señala el pecado y aviva la necesidad de un Salvador. La Salvación es sólo por gracia y no por obras, pero su fruto es la obediencia a los mandamientos.

Esta obediencia desarrolla el carácter cristiano y da como resultado una sensación de bienestar. Es una evidencia de nuestro amor al Señor y preocupación por nuestros semejantes.

La obediencia por fe demuestra el poder de Cristo para transformar vidas y por lo tanto fortalecer el testimonio cristiano.



EL DON DE PROFECIA


               
                      EL  DON  DE  LA  PROFECÍA
Uno de los dones del Espíritu Santo es la profecía. Esto don es una de las características de la iglesia remanente y se manifestó en el ministerio de Elena G.de White.  Como mensajera del Señor, sus escritos son una permanente y autorizada fuente de verdad y proveen consuelo, dirección, instrucción y corrección a la iglesia .
También establecen con claridad que la Biblia es la norma por la cual deben ser evaluadas todas las enseñanzas y toda la experiencia.

 
 

DONES Y MINISTERIOS ESPIRITUALES





DONES Y MINISTERIOS ESPIRITUALES

Dios conoce a todos los miembros de la iglesia en todas las edades espirituales para que cada miembro los cumpla en amante ministerio por el bien común de la iglesia y la humanidad concedidos mediante la operación del Espíritu Santo, quien los distribuye entre cada miembro seguir su voluntad los dones proveen todos los ministerios y habilidades necesarios para que la iglesia cumpla su función divinamente ordenada.

De acuerdo con las Escrituras estos dones incluyen ministerios tales como fe, santidad, profecía, predicación, enseñanza, administracción, reconciliación,compasión y servicio abnegado y caridad para ayudar y animar a nuestros semejantes. 
 
Algunos miembros son llamados por Dios dotados por el Espíritu para cumplir funciones reconocidas por la iglesia en los ministerios pastorales de evangelización, y de enseñanza particularmente necesarios a fin de equipar a los miembros para el servicio, edificar a la iglesia de modo que alcance madurez espiritual y promover la unidad de la fe y el conocimiento de Dios.
Cuando los miembros emplean estos dones espirituales como fieles mayordomos de las numerosas gracias de Dios, la iglesia es protegida de la influencia destructora de las falsas doctrinas, crece gracias a su desarrollo que procede de Dios y es edificada en la fe y el amor.

miércoles, 6 de abril de 2011

LA CENA DEL SEÑOR


 
LA CENA DEL SEÑOR

La cena del Señor es una participación en los emblemas del cuerpo y la sangre de Jesús como expresión de fe en él. Nuestro Señor y Salvador.

En esta experiencia de comunión Cristo está presente para encontrarse con su pueblo y fortalecerlo. Al participar en ella, proclamamos gozosamente la muerte del Señor hasta que venga .

La preparación para la cena incluye un examen de conciencia, arrepentimiento y confesión .

El Maestrro ordenó el rito de humildad ( lavamiento de los pies ) para manifestar una renovada purificación, expresar disposición a servirnos mutuamente y con humildad cristiana, y unir nuestros corazones en amor. Todos los creyentes cristianos pueden participar del servicio de comunión.


martes, 5 de abril de 2011

EL BAUTISMO



EL BAUTISMO

Por medio del bautismo confesamos nuestra fe en la muerte y resurreción de Jesucristo, y damos testimonio de nuestra muerte al pecado de nuestro propósito de andar en novedad de vida. De este modo reconocemos a Cristo como Señor y Salvador, llegamos a ser puebo y somos recibidos como miembros de su iglesia. 
 
El bautismo es un símbolo de nuestra unión con Cristo, del perdón de nuestros pecados y nuestra recepción del Espíritu Santo. Se realiza por inmersión en agua, y está íntimamente vinculado con una afirmación de fe en Jesús y con evidencias de arrepentimiento del pecado. Sigue a la instrucción en las Sagradas Escrituras y a la aceptación de sus enseñanzas.




LA UNIDAD DEL CUERPO DE CRISTO


 
LA UNIDAD DEL CUERPO DE CRISTO

La iglesia es un cuerpo constituido por muchos miembros que proceden de toda nación, raza, lengua y pueblo, en Cristo somos una creación; las diferencias de raza, cultura, educación y nacionalidad, entre encumbrados y humildes, ricos y pobres, hombres y mujeres, no deben causar divisiones entre nosotros.

Todos somos iguales en Cristo, quien por un mismo Espíritu nos ha unido en comunión con él y los unos con los otros.

Debemos servir y ser servidos sin parcialidad ni reservas . Por medio de la revelación de Jesucristo en las Escrituras participamos de la misma fe y la misma esperanza, y salimos para dar a todos el mismo testimonio.

Esta unidad tiene sus origenes en la unicidad del Dios triuno, que nos ha adoptado como hijos.


EL REMANENTE Y SU MISIÓN




EL REMANENTE Y SU MISIÓN

La iglesia universal está compuesta por todos los que creen verdaderamente en Cristo, pero en los últimos días, una época de apostasía generalizada, se ha llamado a un remanente para que guarde los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

Este remanente anuncia la hora del juicio, proclama salvación por medio de Cristo y anuncia la proximidad de su segunda venida. Esta proclamación está simbolizada por los tres ángeles de Apocalipsis 14; coincide con la gora del juicio en el cielo y da como resultado una obra de arrepentimiento y reforma en la tierra. Todo creyente recibe la invitación de participar personalmente en este testimonio mundial.


LA IGLESIA


 

LA IGLESIA

La iglesia es la comunidad de creyentes que confiesa que Jesucristo es Señor y Salvador. Como continuadores del pueblo de Dios del Antiguo Testamento, se nos invita a salir del mundo; y nos reunimos para adorar y estar en comunión unos con otros, para recibir instrucción en la Palabra,celebrar la cena la cena del Señor, para servir a toda la humanidad y proclamar el Evangelio en todo el mundo. 
 
La iglesia deriva su autoridad de Cristo, que es el Verbo encarnado y las Escrituras que son la Palabra escrita. La iglesia es la familia de Dios; somos adoptados por él como hijos y vivimos sobre la base de nuevo pacto. La iglesia es el cuerpo de Cristo, una comunidad de fe de la cual Cristo mismo es la cabeza. La iglesia es la esposa por la cual cristo murió para poder santificarla y purificarla.

Cuando regrese en triunfo, se la presentará como iglesia gloriosa, es a saber, los fieles de todas las edades, adquiridos por su sangre, sin mancha ni arruga, santos e inmaculados.